RÍO DE JANEIRO.— Al menos 100 personas, incluyendo cuatro agentes policiales, murieron durante un amplio operativo realizado este martes en varias comunidades de Río de Janeiro, considerado el más letal en la historia de esa ciudad brasileña.
La acción, que movilizó a más de 2,500 efectivos de las fuerzas de seguridad, tuvo como objetivo ejecutar 180 órdenes de captura y 100 solicitudes de prisión contra miembros de organizaciones criminales que operan en la región metropolitana.
El operativo se desarrolló en una extensión de aproximadamente 9 millones de metros cuadrados —una superficie equivalente a 72 estadios Maracaná—, abarcando zonas donde las bandas del narcotráfico mantienen un fuerte control territorial.
Autoridades brasileñas informaron que el despliegue fue resultado de meses de investigación y tenía como propósito desmantelar redes dedicadas al tráfico de drogas y armas. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos han expresado preocupación por el elevado número de víctimas y han pedido una investigación independiente para determinar si se produjeron ejecuciones extrajudiciales o abusos durante la intervención.
El gobernador de Río, Cláudio Castro, defendió la acción policial, asegurando que se trató de una respuesta necesaria para restablecer el orden en comunidades dominadas por el crimen organizado.
Mientras tanto, familiares de las víctimas y residentes de las zonas afectadas denunciaron un clima de terror durante las operaciones, con intercambios de disparos y helicópteros sobrevolando la zona durante horas.






