Nueva Zelanda se convirtió este martes en uno de los primeros países del planeta en dar la bienvenida al año 2026, adelantándose varias horas al resto del mundo debido a su ubicación en uno de los husos horarios más tempranos.
Ciudades como Auckland y Wellington celebraron la llegada del nuevo año con fuegos artificiales, actividades culturales y encuentros familiares, marcando el inicio de las festividades globales que, con el paso de las horas, se replicaron en otros continentes.
La nación oceánica comparte este privilegio con otros territorios del Pacífico, siendo tradicionalmente referencia mundial del inicio del Año Nuevo, mientras gran parte del planeta aún se preparaba para despedir el 2025.






