Augusto Pinochet gobernó a Chile durante 17 años, de 1973 a 1990, mediante un golpe de Estado al socialista Salvador Allende, a quien asesinó en el palacio presidencial.Asesinó alrededor de 3,200 personas y torturó a más de 80,000 personas durante su tiranía.
Las ejecuciones y desapariciones forzadas superan las 3095, convirtiéndose en uno de los dictadores más sangrientos de la historia chilena y del continente americano.
Y a este cruel y despiadado sátrapa es que admira el ascendiente al poder chileno el nuevo presidente José Antonio Kast.Ha prometido liberar y conmutar la prisión a los militares que se le comprobaron los abusos y asesinatos a los disidentes de la dictadura de Pinochet.
También ha dicho que las investigaciones en curso contra militares por sospecha de violacion de los derechos humanos y a vida serán anuladas y a los demás militares serán premiados y ascendidos de rangos y gozarán de privilegios.
Esa es la propuesta de cambios de Kast.El mundo involuciona. A los demócratas de Chile que se cuiden porque nada bueno les espera.Es un ultraderechista conservador que amenaza seriamente a los derechos humanos.
Por : Dr. Víctor Manuel Báez, analista internacional






