Empresariado en pie de guerra por mantenimiento de la cesantía laboral
Santo Domingo. — El veterano dirigente sindical Gabriel del Río Doñé expresó su confianza en que la Cámara de Diputados apruebe sin modificaciones la reforma al Código Laboral recientemente sancionada por el Senado en segunda lectura, la cual mantiene intacto el derecho a la cesantía, uno de los puntos más controversiales del proyecto.
Del Río Doñé, presidente de la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC), valoró la decisión del Senado como “una victoria del movimiento obrero y de la justicia social”, destacando que la cesantía es una conquista histórica que protege al trabajador frente al despido injustificado.
“El Senado ha escuchado la voz de los trabajadores. Esperamos que los diputados actúen con la misma responsabilidad y no cedan ante las presiones empresariales”, afirmó.
Sin embargo, la aprobación del proyecto en la Cámara Alta ha encendido las alarmas en el sector empresarial, que considera la decisión un revés para la competitividad y la generación de empleo. Diversas organizaciones de empleadores lamentaron que sus propuestas, especialmente las que buscaban modificar el régimen de cesantía, fueran ignoradas durante el proceso legislativo.
Los empresarios sostienen que mantener la cesantía en su forma actual representa una carga excesiva para las empresas y desincentiva la formalización laboral. “Se perdió la oportunidad de modernizar un código que ya no responde a la realidad económica del país”, expresó un vocero del sector privado.
La reforma al Código Laboral se ha convertido en uno de los debates más polarizantes de los últimos años. Mientras los sindicatos celebran lo que consideran una defensa de los derechos adquiridos, el empresariado advierte sobre las consecuencias económicas y jurídicas de mantener un esquema laboral que —según aseguran— frena la inversión y limita la creación de empleos.
El proyecto pasará ahora a la Cámara de Diputados, donde se anticipa una fuerte presión de ambos bandos. La controversia promete intensificarse en los próximos días, en un escenario político y social marcado por las tensiones entre las demandas de los trabajadores y las exigencias del sector productivo.






