El poderoso huracán Melissa dejó una estela de destrucción sin precedentes en Jamaica tras su paso por la isla, convirtiéndose en el ciclón más intenso que haya tocado tierra en la historia del Atlántico.
Imágenes captadas desde un helicóptero por el primer ministro jamaicano, Andrew Holness, muestran comunidades arrasadas, infraestructuras colapsadas y vastas zonas cubiertas por escombros y agua.
“El nivel de devastación es indescriptible”, expresó Holness, quien sobrevoló las áreas más afectadas para evaluar los daños.
De acuerdo con los reportes meteorológicos, Melissa alcanzó una presión mínima central de 892 milibares, superando récords históricos establecidos por huracanes como María, Irma, David, Katrina y Dorian. Su intensidad y fuerza de los vientos la colocan como un fenómeno sin precedentes en la región atlántica.
Las autoridades jamaicanas mantienen las labores de búsqueda y rescate mientras se coordinan esfuerzos internacionales para asistir al país ante esta catástrofe natural.






