Las elecciones que estaban pautadas para celebrarse el próximo 15 de noviembre en Haití fueron oficialmente canceladas.
La decisión ha generado preocupación en distintos sectores, tanto en Haití como en República Dominicana, ante el temor de que la crisis política, social y económica del vecino país se profundice aún más.
Analistas políticos y representantes de diversos sectores en el país calificaron la situación en Haití como alarmante.
El director de la Fundación Zile, Edwin Paraison, y el experto en temas internacionales Luis González coincidieron en que actualmente Haití no cuenta con las condiciones mínimas necesarias para celebrar elecciones.
Ambos consideraron que el calendario electoral debe ser revisado y replanteado.
Representantes de la iglesia evangélica y de los migrantes advirtieron que la suspensión de las elecciones podría aumentar la inestabilidad en Haití y afectar la seguridad y el comercio en la República Dominicana.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con cautela el rumbo de Haití, un país que sigue enfrentando enormes desafíos para recuperar la estabilidad política y social.






