En respuesta a los cuestionamientos dirigidos al Banco Agrícola, su administrador general, Fernando Durán, aseguró que la entidad ha registrado importantes avances financieros y operativos en los últimos cinco años, al tiempo que explicó las medidas adoptadas para enfrentar debilidades arrastradas desde gestiones anteriores.
Durante una rueda de prensa celebrada en la sede del Banco Agrícola, Durán abordó el tema de los faltantes de provisiones, indicando que esta situación no es reciente, sino que se remonta al año 2012. En ese sentido, sostuvo que ha sido bajo la actual administración cuando se diseñó un plan de remediación en coordinación con la Superintendencia de Bancos.
“Solo en el año 2025 se han destinado alrededor de mil 500 millones de pesos para la constitución de provisiones”, afirmó el funcionario, aunque no precisó el monto total del déficit acumulado.
Como parte de los resultados de la gestión, Durán destacó el crecimiento de los activos del Banco Agrícola, que pasaron de 26,912 millones de pesos en 2020 a 45,871 millones en 2025, lo que representa un aumento aproximado del 70 %.
Asimismo, resaltó el rol del banco como principal fuente de financiamiento del sector agropecuario, señalando que semanalmente se formalizan entre 500 y 600 millones de pesos en préstamos a productores y empresarios agrícolas, a través de 32 sucursales distribuidas en todo el territorio nacional.
“El Banco Agrícola recibe diariamente a cientos de productores, sin ningún tipo de discriminación. A nadie se le pregunta por simpatías políticas ni por ninguna otra condición ajena a los requisitos financieros”, subrayó.
Finalmente, explicó que todos los créditos otorgados cumplen con las normativas establecidas por el órgano regulador, incluyendo los procedimientos aplicables a las Personas Expuestas Políticamente (PEP), y recalcó que a cada deudor se le exige, como mínimo, la firma de un pagaré notarial.






