La vigésima edición de la Feria del Libro se prepara para recibir a miles de visitantes en la Plaza de la Cultura, a solo un día de su inauguración.
El ambiente en el recinto es de intensa actividad: obreros trabajan con cinceles y martillos, se escuchan los sonidos de soldaduras, mientras otros se encargan de dirigir, cargar materiales, entregar acreditaciones y mantener el lugar libre de basura. Todo está en marcha para la tradicional feria, que este año tendrá como eje temático la literatura infantil.
A diferencia de ediciones pasadas, en esta ocasión se ha dado mayor prioridad a los pabellones y estands de libros, por encima de los espacios destinados a la venta de comidas, que anteriormente tuvieron una presencia más destacada.
Joan Ferrer, director de la Feria en el Ministerio de Cultura, aseguró a El Día que los preparativos están en su fase final, con las librerías ya instalándose y los pabellones listos para recibir al público desde este viernes a las 9:00 de la mañana.






