Santo Domingo. – La Laguna Rincón, también conocida como Laguna de Cabral, una de las más extensas de la República Dominicana y vital para la economía local, enfrenta una de sus peores crisis debido a la sequía. Este humedal ha sido históricamente fuente de ingreso para Cabral y localidades cercanas como El Peñón, Fundación y Municipio Cristóbal, sustentando la labor de pescadores y agricultores.
Este viernes, autoridades nacionales, representantes de instituciones medioambientales y líderes comunitarios se reunieron en Cabral para buscar soluciones urgentes que mitiguen los efectos de la falta de lluvias, la deforestación y el uso inadecuado de los recursos hídricos que han deteriorado la laguna.
El Defensor del Pueblo, Pablo Ulloa, manifestó su preocupación por la situación ambiental y social, y reafirmó su compromiso con soluciones sostenibles. Mientras, Olmedo Caba, director del INDRHI, presentó los trabajos en curso para paliar la sequía y anunció que el próximo martes presentará un informe técnico detallado ante la Comisión Permanente de Medio Ambiente del Senado.
Entre las medidas propuestas destacan la reforestación de las zonas que alimentan la laguna, el uso regulado del agua para fines agrícolas, la implementación de un plan de manejo ambiental sostenible y campañas de educación comunitaria. Además, se acordó crear una mesa permanente de trabajo para dar seguimiento a los acuerdos y coordinar acciones conjuntas entre gobierno, instituciones y ciudadanía.
El dirigente comunitario Domingo Féliz recordó que la laguna es “vital para la economía local” y pidió acción inmediata, enfatizando que su rescate requiere unidad y compromiso de todos los sectores. La Laguna de Cabral, amenazada por la sequía, se mantiene como un símbolo de vida para esta región del sur del país, cuyo futuro depende de la colaboración entre autoridades y comunidad.






