Las lluvias torrenciales regresaron con fuerza a Nueva York, provocando nuevas inundaciones que paralizaron calles, afectaron el metro y convirtieron decenas de sótanos en trampas mortales.
En el distrito de Brooklyn, un hombre de 39 años perdió la vida luego de quedar atrapado en el sótano de un edificio ubicado en la avenida Kingston.
De acuerdo con el Departamento de Bomberos (FDNY), la llamada de auxilio se registró a las 4:23 de la tarde. Un equipo de rescate con buzos logró ingresar al lugar y sacar a la víctima, pero los esfuerzos por reanimarlo resultaron infructuosos. Fue declarado muerto poco después.
Las autoridades aún no han revelado su identidad mientras continúan las investigaciones para determinar las circunstancias del hecho.
El nuevo episodio de inundaciones vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de muchos neoyorquinos ante eventos climáticos extremos.
Cada tormenta deja ver con crudeza las desigualdades urbanas: mientras algunos se refugian en pisos altos, otros viven en sótanos inseguros que se convierten en trampas cuando el agua sube.






