Una joven de 24 años, identificada como Yokaira Julianny Sosa Asencio, denunció a través de una carta escrita desde la cárcel de Anamuya, en Higüey, que cumple una condena de 12 años de prisión por un robo que asegura no haber cometido, y solicitó la revisión completa de su caso a la procuradora General de la República, Yeni Berenice Reynoso.
En la misiva, redactada con un tono de respeto pero cargada de desesperación, la joven explica que fue condenada luego de que, según relata, una tercera persona utilizara su identidad en redes sociales para cometer el delito.
“Alguien usó mi identidad y por ese abuso la que está encerrada soy yo”, expresa en el documento.Sosa Asercio señala que antes de su arresto residía en Haina junto a su familia y que su mayor sueño era convertirse en una profesional.
Afirma que desde su encarcelamiento ha visto cómo su vida se apaga día tras día por un delito ajeno, mientras asegura que en el proceso judicial no tuvo oportunidad real de ser escuchada.
“Quise hablar, quise explicar, pero sentí que mi voz no valía, como si todo ya estuviera decidido”, relata.
Uno de los aspectos que más le genera dolor, según expone en la carta, es que la persona que presuntamente cometió el hecho fue condenada a 15 años de prisión y habría declarado, tanto en interrogatorios como ante el tribunal, que no la conoce y que ella no participó en el delito. Pese a ello, continúa privada de libertad.
La joven aclara que no escribe para despertar compasión, sino para pedir justicia. En ese sentido, solicita a la Procuraduría General de la República que su caso sea revisado de manera íntegra, sin prejuicios, con el objetivo de esclarecer la verdad y corregir lo que define como un grave error judicial que está “enterrando su vida”.
La carta ha comenzado a circular en redes sociales y ha generado reacciones de preocupación y llamados a que las autoridades revisen el expediente, en medio del debate sobre el debido proceso y las garantías judiciales para las personas privadas de libertad.






