Una mujer de 65 años, que había sido declarada muerta, sorprendió a su familia y al personal de un templo tras despertar dentro de su ataúd momentos antes de ser cremada en las afueras de Bangkok, Tailandia.
La mujer, identificada como Chonthirot, llevaba más de dos años postrada en cama debido a una enfermedad crónica. Días antes del suceso, había perdido el conocimiento y dejado de respirar, por lo que fue declarada muerta por sus familiares.
Creyendo que había fallecido, la familia colocó su cuerpo en un ataúd blanco y lo trasladó en una camioneta desde su residencia en Phitsanulok, al norte del país, hasta el templo Rat Prakong Tham, un recorrido de aproximadamente cuatro horas.
Al llegar al lugar, los encargados abrieron el ataúd para una revisión final antes de iniciar la ceremonia de cremación. Fue entonces cuando notaron que Chonthirot se había movido ligeramente y todavía podía abrir los ojos, lo que provocó asombro y confusión entre los presentes.






