El Senado de los Estados Unidos confirmó hoy la designación de Leah Francis Campos como embajadora extraordinaria y plenipotenciaria de EE. UU. ante la República Dominicana.
Con esta ratificación, se pone fin a un prolongado período de vacancia diplomática que había generado preocupación en el ámbito bilateral.
Confirmación y perfil de Leah Campos
La nominación de Campos fue presentada por el presidente Donald Trump el 16 de diciembre de 2024. Fue incluida como nominada a embajadora de EE. UU. en República Dominicana bajo el expediente PN26-9 en el Congreso.
El 1 de mayo de 2025 compareció ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado para su audiencia de confirmación.
En su testimonio, Campos expresó que una de sus prioridades será reforzar la cooperación con Santo Domingo en materia de seguridad fronteriza, control migratorio y lucha contra la influencia de China en el Caribe.
Un contexto diplomático de vacancia prolongada
La embajada de EE. UU. en República Dominicana había permanecido sin titular designado durante un periodo notablemente prolongado:
La posición de embajador en Santo Domingo llevaba vacante 229 semanas (equivalentes a más de 52 meses) antes de esta confirmación.
Durante la administración de Joe Biden no se logró nombrar a un embajador permanente ante la República Dominicana; aunque se realizaron audiencias para posibles candidatos, ninguno fue asumido plenamente.
El 8 de mayo de 2025 la nominación de Campos fue incluida en el calendario ejecutivo del Senado para consideración formal. Este largo vacío diplomático fue percibido como un descuido significativo en la relación bilateral entre EE. UU. y la República Dominicana, dado que la presencia de un embajador residente es clave para coordinar programas de cooperación, seguridad, comercio y diplomacia regional.
Desafíos inmediatos y expectativas bilaterales
Con su confirmación, Leah Campos asume un rol estratégico en varios escenarios:
Su discurso y prioridades declaradas señalan que la competencia geopolítica con China será un eje central en su gestión.
También enfatizó que fortalecerá los mecanismos para enfrentar flujos migratorios irregulares hacia EE. UU., trabajando de la mano con autoridades dominicanas.
Se anticipa que su llegada facilite un impulso renovado de cooperación en seguridad, inteligencia y desarrollo económico entre ambas naciones.






