Santo Domingo.- La economía dominicana continúa recibiendo buenas noticias impulsadas por la minería. Las exportaciones de oro y plata desde la mina de Pueblo Viejo, en Cotuí, registran resultados históricos en 2025, favorecidas por el extraordinario aumento en las cotizaciones internacionales del oro, que han superado niveles nunca antes vistos.
En un análisis elaborado por el economista Henry Hebrard, a partir de datos oficiales de la DGII, el Banco Central y la Dirección General de Presupuesto, se destaca que este viernes el precio del oro alcanzó los US$4,370 por onza, manteniéndose por segundo día consecutivo por encima del histórico umbral de US$4,300.Según el especialista, la cifra representa un incremento interanual de 63.7% frente al valor de US$2,670 registrado en igual período de 2024, lo que ha tenido un impacto directo en las exportaciones nacionales y en la recaudación fiscal.
Señala que de acuerdo con datos preliminares de la Dirección General de Aduanas (DGA), entre enero y septiembre de 2025 las exportaciones de oro y plata sumaron US$1,638.5 millones, un crecimiento de 52.5% respecto a los US$1,074.2 millonesdel mismo período de 2024.
Asimismo, explica que el auge también se refleja en las cuentas fiscales. Según el Informe de Recaudación Mensual de la DGII, los impuestos pagados por Barrick Gold —operadora de la mina de Pueblo Viejo— se dispararon 152.7%, pasando de RD$7,999.6 millones en 2024 a RD$20,215.6 millones en lo que va de 2025.
Este salto responde al mecanismo de participación establecido en el contrato minero, que incrementa la contribución fiscal cada vez que suben los precios del oro.El dinamismo del sector podría tener efectos aún mayores sobre las finanzas públicas. Con los precios actuales, las recaudaciones por exportaciones de oro y plata podrían superar ampliamente las proyecciones del Presupuesto General del Estado 2026, que estima RD$31,150 millones en ingresos con base en un precio promedio de US$3,467.80 por onza, muy por debajo de los valores actuales.
Hebrard plantea que expertos advierten que, de mantenerse esta tendencia y completarse las obras de ampliación de la mina en los próximos tres años, el país podría alcanzar recaudaciones superiores a RD$60,000 millones anuales.
Por ello, se plantea la necesidad de una ley especial que garantice que estos ingresos extraordinarios se destinen exclusivamente a financiar proyectos de desarrollo nacional, asegurando así que la República Dominicana pueda, en palabras de analistas, “sembrar la minería” en todo el territorio.






